viernes, 12 de septiembre de 2008

Cuando es hora de dormir

Que estaríamos juntos, que no te preocupases, que íbamos a estar bien, seríamos fuertes y la familia iba a seguir unida siempre, que te queríamos, que te dejases ir, que íbamos a estar bien, que te dejases ir, papi, que te queríamos. Te decíamos cosas bonitas, porque sólo así pueden ser las cosas para ti. Era hora de cerrar los ojos, y no había tiempo para preguntas. Nunca me dejarás, y donde yo vaya, no importa donde esté, nunca estarás lejos de mi.

Todas las noches antes de acostarte venías a mi cuarto con mamá a dar el cabezazo. De pequeña tú cantabas y mamá me contaba el cuento de María Sarmiento. De más mayor decíamos alguna tontería y de despedida una mueca, beso y patada del revés al aire; todo se hereda. Siempre serás parte de mi.

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Buenas noches, mi ángel, es hora de cerrar los ojos
Y dejar estas preguntas para otro día.
Creo que sé lo que me estás preguntando,
Y creo que sabes lo que te intento decir.
Prometí que nunca te dejaría,
Y debes siempre saber
Que donde sea que vayas, no importa donde estés,
Yo nunca estaré lejos de ti.
Goodnight my angel, time to close your eyes
And save these questions for another day.
I think I know what you've been asking me,
I think you know what I've been trying to say.
I promised I would never leave you
And you should always know
Wherever you may go, no matter where you are,
I never will be far away.

Buenas noches, mi ángel, ya es hora de dormir
Y aún hay tanto que quiero decir.
Recuerda las canciones que me cantabas
Cuando navagabamos en una bahía de esmeralda.
Y como un barco en el océano
Te mezo al dormir.
El agua está oscura y en lo más profundo de este anciano corazón
Siempre serás parte de mi.
Goodnight my angel, now it's time to sleep
And still so many things I want to say.
Remember all the songs you sang for me
When we went sailing on an emerald bay.
And like a boat out on the ocean
I'm rocking you to sleep.
The water's dark and deep inside this ancient heart
You'll always be a part of me.

Buenas noches, mi ángel, es hora de soñar
Y soñar cuán maravillosa tu vida será.
Algún día tu hijo llorará, y si cantas esta nana
En tu corazón siempre habrá parte de mi.
Goodnight my angel, now it's time to dream
And dream how wonderful your life will be.
Someday your child may cry, and if you sing this lullabye
Then in your heart, there will always be a part of me.

Algún día todos nos habremos ido, pero las nanas perduran,
Nunca mueren, y así viviremos tú y yo.
Someday we'll all be gone, but lullabyes go on and on,
They never die, that's how you and I will be.



La vida es maravillosa. Siempre voy a hacer tonterías. Y siempre cantaré. Algún día ya no podré cantar, pero nuestras canciones nunca morirán. Ni tampoco tú y yo, papá.

Algunas palabras

Tristeza. Es una palabra fuerte, peligrosa; Pesa, hunde, amarga, oscurece y retuerce, al fin aplasta.

FELIZ. SIEMPRE. Estas son dos palabras cortas, pero grandes. Muy importantes.

Mi padre siempre fue feliz. Vivía feliz, para hacernos felices. Nos hacía felices... fuimos felices. Lo somos. Tanto dio mi padre, TAN FELICES nos hizo, que ahora utilizarle como excusa para estar tristes sería hacerle un feo.

“Y en tu culo un baile-máscaras”, diría él.

Escribo esto y en mi cabeza me contesta: “Dí que sí, cariño. Muy bien, así hay que ser.”

Cuando a los diecisiete años me fui de casa para estudiar, mis padres me dijeron dos cosas: Uno. En todo lo que hagas, acuérdate de que eres hija de tus padres. Y nieta de tu abuela. Puede parecer una obviedad, pero es un mensaje más profundo que el océano. Y dos. Queremos que nos eches de menos, pero no que nos necesites. Esto significaría que soy capaz de hacer y deshacer, de moverme, de saber.

Ahora el que se ha ido lejos es él. Y le echo tanto de menos… Pero puede estar seguro de que no le necesito, porque lo hizo tan bien que me ha dejado lo más importante para vivir. Incrustado en mis ojos, tejido en mi piel, tatuado en mi corazón, por siempre en mi cabeza y bailando con mi alma está su mejor enseñanza: cómo hay que ser.


Y yo, como Yehuda Amijai*, “por amor a la memoria llevo sobre mi cara la cara de mi padre.”

* Poeta israelí, la suya considerada de la mejor poesía israelita moderna.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La alegría del "acaso"

Papi, el otro día escribí tu epitafio. Y en él está la palabra alegría.

La alegría de tooooodos tus días, aunque haya quien no se lo crea, yo digo que sí, que mi padre era así. De carácter alegre, de alma feliz. Nada se escapaba a tu mirada, y menos a tu sonrisa. No viviste más porque no te dio tiempo. Pero nada te quedó por hacer, decir, enseñar, mostrar y demostrar… que se puede ser maravilloso hasta el final. O mejor, que la maravilla no tiene fin.

¿Te acuerdas de Titãs? Hasta el rock paulistano te gustaba… y esta era de nuestras preferidas, “la mejor banda de todos los tiempos de la última semana.” Ellos escribieron una canción llamada Epitáfio, y en su letra se arrepentían de lo que no hicieron, se lamentaban de lo que sí debían haber hecho.

Te la presto un momento, papi, para que le des la vuelta a la canción, porque tú ya no podías haber amado más, arriesgado más, complicado menos.
Papi, chapeau y ovación… y como nunca pararán los aplausos, te voy poniendo la canción.

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Mientras, estoy tranquila, porque el acaso, la suerte me cuida. Tú eres mi suerte, que me proteges cuando estoy distraída.

"Devia ter amado mais
Ter chorado mais

Ter visto o sol nascer

Devia ter arriscado mais

E até errado mais

Ter feito o que eu queria fazer...


Debía haber amado más, haber llorado más, haber visto el sol nacer. Debía haber arriesgado más, y hasta errado más, haber hecho lo que yo quería hacer.

Queria ter aceitado
As pessoas como elas são

Cada um sabe a alegria

E a dor que traz no coração...


Quería haber aceptado a las personas como son. Cada uno sabe la alegría y el dolor que trae en el corazón.

O acaso vai me proteger
Enquanto eu andar distraído

O acaso vai me proteger

Enquanto eu andar...


El acaso me va a proteger mientras yo ande distraído. El acaso me va a proteger mientras yo ande…

Devia ter complicado menos
Trabalhado menos

Ter visto o sol se pôr

Devia ter me importado menos

Com problemas pequenos

Ter morrido de amor...


Debía haber complicado menos, trabajado menos, haber visto el sol ponerse. Debería haberme preocupado menos con problemas pequeños, haber muerto de amor.

Queria ter aceitado
A vida como ela é

A cada um cabe a alegria

E a tristeza que vier...


Quería haber aceptado la vida como es. A cada uno le cabe la alegría y la tristeza que venga…

O acaso vai me proteger
Enquanto eu andar distraído

O acaso vai me proteger

Enquanto eu andar..."


El acaso me va a proteger mientras yo ande distraído. El acaso me va a proteger mientras yo ande…



Papá, vives en la alegría de nuestros corazones.

domingo, 31 de agosto de 2008

Lo que significa

Papi, quiero contarte una cosa. Aunque quizás tú ya lo sabías, o al menos lo intuiste antes que nadie porque “lo que ti se te caiba que lo recoja un altre,” ¿no?

Papi, quiero contarte que vuelve a mi vida y -así a la nuestra-, la isla que nos encanta siempre, Borinquen.

Como dice la canción, “En mi Viejo San Juan, cuántos sueños forjé en mis años de infancia,” y a nosotros se nos hizo realidad cuando una tarde nos fuimos “hacia extraña nación, pues lo quiso el destino. Pero mi corazón se quedó frente al mar en mi Viejo San Juan.”

Papi, tú escribiste una vez:

Me confieso enamorado de la luz, de la paz, la alegría y la amistad que allí conocí y exprimí como manjar, que revivo todo día y en mis sueños más despiertos me descubro casi siempre tarareando muy bajito...... EN MI VIEJO SAN JUAN.

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Con todo disfrutamos mamá, tú y yo; Un paseo por el viejo San Juan, una tórrida caminata por el Morro de San Felipe, una piña colada en Barrachina o El Convento, un lechoncillo al merengue en Guavate, un baño de sol y palmas en Luquillo, otro de luna y fosforescencia en La Parguera, un pescado ofrecido por nuestro amigo “Papito” en Mayagüez, un arroz con habichuelas servido por Juanita, un mofongo de pana en las montañas de Caguas, un atardecer en Cabo Rojo, una Botica en San Germán, un atracón de arte en Ponce, una eterna lluvia en el Yunque, un puñado de miramelindas en la senda, siempre una cadencia en el andar, Gilbertito Santa Rosa o mi idolatrado Marc..... tantas y tantas pequeñeces imposibles de olvidar.

Papi, quiero contarte una cosa. Pero como siempre, una vez más te adelantaste al tiempo y al corazón.

Resulta difícil decir, tras este tiempo y en pocas palabras, lo que Puerto Rico ha significado, significa y significará para mí y mi familia.

Papi, ¿me oyes?

Quiero contarte que yo también he vuelto como volvió el cantante “A buscar mi querer, a soñar otra vez, en mi Viejo San Juan.”

domingo, 3 de agosto de 2008

La mejor costumbre

¡Papá, muchos recuerdos de todos! Hemos estado con las “meninas” y los “señores”, nuestros queridos amigos de Brasil. Te imaginarás las risas que hemos echado con las tonterías varias…

Faltaba tu mirada cómplice, la chispa de tu risa y las canciones. Como esta de Ara Ketu. ¿Te acuerdas cuando descubrimos su música? Recién llegados a São Paulo, todavía en el hotel, encendiste la tele y ahí estaba Tatau dando brincos en el escenario, cantando Mal Acostumado.

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Desde entonces somos fieles seguidores… tenemos todos sus discos, su autógrafo, un año bailamos su música subidos en su camión en carnavales, recorriendo con ellos el paseo marítimo de Salvador de Bahía con toda la “galera” detrás, e incluso nos colamos a uno de sus ensayos en un local por las calles del Pelourinho.


“Mal acostumbrado,
tú me dejaste mal acostumbrado
con tu amor.

Tu eres parte de mi vida
Y es tan difícil dividir
A tí de mi.”


Papi, todos te recuerdan sonriendo, todos echan de menos tu vida.
Nos has dejado mal acostumbrados a todos.
Y así vamos a seguir, papi, jeje, con esta mala costumbre de ser felices.

miércoles, 30 de julio de 2008

Acuarela de nuestra vida


Papá, ¿te acuerdas de cuando pintábamos acuarelas en nuestro piso de Madrid? Y hacíamos dibujos juntos, luego los cortábamos y hacíamos puzzles con nuestros garabatos en la habitación del abuelo.

Por ese entonces yo aún era un mengajo y ni siquiera empezábamos a imaginar la gran aventura americana que nos esperaba.

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Como dice Toquinho, el futuro es una nave que intentamos pilotar, no tiene tiempo, ni piedad, ni tiene hora de llegar.

"O futuro é uma astronave que tentamos pilotar, não tem tempo, nem piedade, nem tem hora de chegar.
Sem pedir licença muda nossa vida e depois convida a rir ou chorar.”

Ciertamente… Sin pedir permiso cambia nuestra vida y después nos invita a reír o a llorar. Pero siempre hemos reído más que hemos llorado, porque así vale más la vida.

Y eres tan perfecto, papá, que aún habiéndote ido ya, eres capaz de sacarme más sonrisas que lágrimas.

Hemos vivido felices, los tres con el pincel en la mano decidiendo juntos el siguiente brochazo. Una vida alegre, bonita, fácil y divertida. Cuando cantábamos esta canción los tres intuíamos lo mucho que hablaba de nosotros. Como pintaba Toquinho, nosotros vivíamos. Y tranquilo, papá, que seguimos viviendo como nos enseñaste... con tu espíritu para alegrar la vida a los demás con esa parte que nos dejaste de tí.

En una hoja cualquiera dibujo un sol amarillo,
Y con cinco o seis líneas es fácil hacer un castillo.
Deslizo un lápiz alrededor de mi mano y me hago un guante,
Y si hago llover, con dos rayas tengo un paraguas.
Si un pingüino de tinta cae en un pedacito azul del papel,
En un instante imagino una linda gaviota volar en el cielo.
Va volando contornando la inmensa curva, norte sur.
Voy con ella viajando, Hawai, Pekín o Estambul.

Pinto un barco de vela blanco navegando.
Y ambos, cielo y mar, en un beso azul.
Entre las nubes surge un lindo avión rosa y granate,
Coloreando todo a su alrededor con sus luces parpadeando.
Basta imaginarlo y parte, se va sereno,
Y si queremos, aterriza.

En una hoja cualquiera dibujo un barco de partida,
Con algunos buenos amigos, bebiendo y felices con la vida.
De una América a otra consigo pasar en un segundo.
Giro un simple compás y en un círculo creo el mundo.

Un niño camina y caminando llega a un muro.
Y allí, pronto, enfrente, esperando por nosotros está el futuro.

¿Qué íbamos a saber nosotros?

En esta senda no nos cabe conocer o ver lo que vendrá; su fin nadie sabe bien dónde va a dar.

“Nesta estrada não nos cabe conhecer o ver o que virá; o fim dela ninguém sabe bem ao certo onde vai dar. Vamos todos Numa linda pasarela de uma aquarela que um dia, enfim, descolorirá.”

Y es verdad… Vamos todos en una linda pasarela de una acuarela que un día, en fin, se descolorirá.

Duerme, duerme...

De pequeña, y no tanto, me cantabas al arroparme. Y cuando te ibas de viaje me traías regalos; un día llegaste a casa con Fresita, dominicana. Talvez era de ella de quien hablaba tu canción para dormir... yakapumba, yakapumba, yakapumba...

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Me traías muchas cosas para mi, me traías muchas cosas para mi... y si la nena no se duerme, seguías cantando yakapumba, yakapumba, yakapumba...

"Duerme, duerme negrito
Que tu mamá está en el campo
Negrito

Te va a traer codornices para tí
Te va a traer muchas cosas para tí
Te va a traer carne de cerdo para tí
Te va a traer muchas cosas para tí

Y si negro no se duerme
Viene diablo blanco
Y zá! Le comen la patita
Yakapumba Yakapumba
Apumba Yakapumba Yakapumba Yakapumba"