miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un año nuevo

Feliz año nuevo, porque siendo como somos- con poco que seamos un poquito como tú-, sólo puede ser así.


Feliz.

martes, 16 de diciembre de 2008

Navidad para papá

Papá, esta Noche Buena voy a ir a la Misa del Gallo, y me sentaré mirando el retablo de la iglesia, detrás de mi cantará el coro, tocarán el Emilianete y el tío Pedro la bandurria, la Modesta la pandereta, y el solo de la Maruja sonará con eco por toda la iglesia. Cantaremos el Chito, Pastorcitos de Judea… y el Factus Est; nuestro “fatusé.”




El año pasado por estas fechas escribí sobre “Los ruidos de la Navidad.” Escribí:

“En la plaza del pueblo había lío el día después de Navidad. ¡Migas para todos! Y vinieron corriendo a avisarnos, deprisa, que allí ya se están desgañitando, Virgen Santísima. Nos arremolinamos en la lonja del ayuntamiento, repartiendo platos de migas y vino, arrancando uvas de los racimicos para tragar la miga, y saboreando los chorizos. “Esto es lo más grande, Señor,” dijo mi tía.

Mientras unos organizaban todavía el reparto, la Modesta empezó con el tin trrrrr-chín trrrrr-chín de la pandereta y se arrancó con los Pastorcitos de Judea. Enseguida hicimos corro –y coro-, “Una nueva os quiero dar (os quiero dar), el Mesías ha nacido, duerme en un pobre portal.” Y seguimos cantando, haciendo los ruidos de la Navidad, “Gloria en cielo, paz en el suelo, suena el cantar de la Navidad, dindilindín-dindilindán, en el huerto de María ha florecido un rosal.”

Mi abuela dirigía las mesas de reparto. Migas ya no quedaban, pero chorizos y salchichas quedaban bastanticos aún.

La Noche buena se viene tururú
La noche buena se va
Y nosotros nos iremos tururú
Y no volveremos más

Don Juan Ángel, el cura del pueblo, estaba henchido de gozo. Empezó a dar vueltas con la garrafa de vino para ir rellenando vasos. “¡El cura regala vino!” se oía. “¡Otra ronda!” más allá. “¡El cura reparte vino bendito!” Y nosotros seguíamos:

Yo quisiera poner a tus pies
Algún presente que te agrade, Señor,
Mas no poseo más que un viejo tambor,
Ropompón pon ropompón pom…

Salió la Salvadora en zapatillas de andar por casa, y se juntó al corro, que le va mucho la marcha y “desde que tenía el primer diente, éste mira, ya estaba yo cantando en el coro-la-Iglesia.”

Chito chito, callandito llegaremos al portal.
Cantaremos, bailaremos y el niño se alegrará.
Pero chito.. muy bajito, no se vaya a despertar.

Entonces gritaron “¡La casa invita a chorizos!” Y salió el cura con la sartenzaca de chorizos, y todos se le fueron encima a por los chorizos, de postre.

Tápalo, tápalo, tápalo
Dice José a María,
Esta noche nace el niño
Que ha de ser nuestro Mesías.

Parecía que menguaban las vocecetas ya, que era hora de irse al café, cuando sacó mi tía Amparo un termo pa’ tós.

Hacia Belén va una burra
Rin-rín
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me eché un remiendo, yo me lo quité.

Cuando se acabó la comida el corro se hizo más grande. Y mi abuela llegó con el cucharón de servir a dirigir la orquesta. La Modesta seguía con el trrrr chín de la pandereta, y nosotros todos cantando y meciendo el cuerpo al ritmo del Veinticinco de Diciembre fun fun fún.

Y es que “esto es lo más grande”, lo más bonito de estas fechas… son los ruidos de la Navidad.

Ay del chiquirritín, chiquirri-qui-tín
Queridito del alma
Ay del chiquirritín, chiquirri-qui-tín
Queridi-, queridito del alma.”

Papá lo leyó, y me dejó un comentario: Definitivamente si no existiera Bienservida habría que inventarla para que pudieras escribir cosas tan bonitas.

Para mi, “lo más grande” son esas palabras llenas de razón y corazón. Suerte que existe Bienservida. Y no pienso desperdiciarla. Esta Noche Buena cantaré en la Misa del Gallo. No podré cantar contigo, pero cantaré por ti.

jueves, 4 de diciembre de 2008

De amor

Mamá tiene genio Molinero. Es como las gaseosas; de momento mucho bu-bú, pero ná. Echa un bufido y ya.

Papá tenía genio, ¿cómo decirlo? Mágico. Genial.


… de pronto mamá protestaba y papá entre risas le explicaba porqué no tenía razón. Mamá intentaba justificarse, y papá le decía, “No seas tapaera.” Y él y yo nos uníamos en coro, “¡Tapaera, tapaera!”

- ¡Que no soy tapaera!
- ¡Uy! ¡Que no, dice! Nena, dile algo…
- ¡Mamá!
- ¡Nena!

Entonces papá le hacía una cucamona, y mamá torcía el morro, fingiendo resistencia. Nos miraba a los dos y nos empezábamos a reír. “Mira que os gustará, ¿eh?” se rendía, y yo aplaudía y los tres reíamos.

A los pocos segundos mamá intentaba quedarse con la última palabra, o como decía papá, quedar por encima como el aceite, y nos amenazaba, “Pero que sepáis… que yo tenía razón.”

Y papá soltaba una última carcajada haciéndole un caricia en la cara.

- ¡Y en tu culo un baile de máscaras!

Por vuestro aniversario, 8 de diciembre de todos los años.

viernes, 28 de noviembre de 2008

"Lárimas" en el cielo

Uno tiene que saber estar siempre en su sitio. Me lo enseñaste bien, por eso sé que no puedo estar donde estás tú. No es mi lugar. Aquí, papi, seguimos pensando en ti.

Se acercan las Navidades y aunque a veces hay baches y yo no puedo enderezar el camino como hacías tú brillantemente, intento que al menos las curvas sean amenas. ¡Las sonrisas son curvas hacia arriba!

Dar a play:



Tears In Heaven
Lágrimas en el cielo

Would you know my name
If I saw you in heaven?
Would it be the same
If I saw you in heaven?
¿Sabrías mi nombre
si te viera en el cielo?
¿Sería lo mismo
si te viera en el cielo?

I must be strong
And carry on,
'Cause I know I don't belong
Here in heaven.
Debo ser fuerte
y seguir adelante,
porque sé que mi lugar
no está aquí en el cielo.

Would you hold my hand
If I saw you in heaven?
Would you help me stand
If I saw you in heaven?
¿Me darías la mano
si te viera en el cielo?
¿Me ayudarías a levantarme
si me vieras en el cielo?

I'll find my way
Through night and day,
'Cause I know I just can't stay
Here in heaven.
Encontraré mi camino
de noche y de día,
porque sé que no me puedo quedar
aquí en el cielo.

Time can bring you down,
Time can bend your knees.
Time can break your heart,
Have you begging please, begging please.
El tiempo puede derrotarte,
el tiempo puede doblarte las rodillas,
el tiempo puede romper tu corazón,
hacerte rogar, rogar por favor.

Beyond the door,
There's peace I'm sure,
And I know there'll be no more
Tears In Heaven
Al otro lado de la puerta
hay paz, estoy segura,
y sé que allí no habrá más
lágrimas en el cielo.

Algunos lloran en silencio, unos acompañados, escandalosamente, algunos sin querer, otros cuando están solos, unos pocos no saben, muchos lloran mucho, otros de vez en cuando, unos al despertar, a veces por la calle de repente, en el coche, antes de dormir; todos estamos en la tierra. Y sabemos que en el cielo ya no habrá lágrimas.

Como aquél que cuenta la abuela, que decía que se le caían las “lárimas”. Hablando de “lárimas”… papi, qué risa.

martes, 18 de noviembre de 2008

Si acaso quieres volar

Si fuese Peter Pan, bastaría con pensar en algo encantador para poder volar. Volaría por encima de las nubes hasta acercarme a tu estrella, esa que me guía cada día. Te seguiría por el universo infinito, manteniéndome en el aire con los recuerdos más fantásticos.


“Aquella estrella de allá
Hoy brillará por ti.
Tus sueños se realizarán,
Siempre ocurre así.

Aquella estrella de allá
Tiene una extraña luz,
Quizá nunca jamás se irá
Si es que la sigues tú

¡Brilla estrella, brilla más,
Y sabré donde estás!
Hasta un mágico país
Tú me guías por el cielo.

Y cuando vas a dormir
Y el día ya se va,
La estrella te iluminará
Y siempre brillará.”

Fantasía y realidad se mezclan en mis noches cuando sueño contigo. Nuestro País de Nunca Jamás queda en los cuentos de aquellos viajes, de aquellos vuelos, de aquellas risas, de aquellos juegos.



Si acaso quieres volar, piensa en algo encantador.


Yo pensaría siempre en ti y en mi, juntos.

viernes, 7 de noviembre de 2008

El pegote en medio


Tanto hemos caminado juntos, a veces sin saber adónde íbamos.. mamá y yo te seguíamos a ciegas, porque tú veías todo. No me he olvidado de quién soy. Soy tu hija. Papi, soy yo: el pegote, siempre en medio.


Dar a play:


"Tanto tiempo caminando,
y aun no sé dónde voy.
Estoy siguiendo cada paso
y me olvidé de quien soy.
Oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
Te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.

Sólo el tiempo que soñamos
y recordó el amanecer,
con días grises y olvidados
que vuelven una y otra vez
fue aquel río que cruzamos
y nunca más cruzaré.
Te he echado de menos hoy
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés."

Ea, la nena. ¡El pegote siempre en medio! Y siempre estaré contigo aunque no estés. Todo lo que vivimos, algunos sólo alcanzan a soñarlo. Lo recuerdo cada amanecer. Así siempre estaré contigo aunque no estés.

martes, 28 de octubre de 2008

Como tú

Tú decías que se puede cambiar el mundo haciendo el bien, despertando alegría en los que tenemos a nuestro alrededor. Y lo fantástico es que eras impecable en “predicar con el ejemplo”. Sí, así se cambia el mundo de quienes nos acompañan. Tú cambiaste muchos mundos, todos los que conociste y tuvieron la dicha de conocerte, para muchisisisisisiiiiiísimo mejor.

Nadie más hay tan afortunado para decir que eres el centro de nuestro mundo. Y yo quiero ser como tú.



Más chulos que un ocho. Qué inventaremos, petetes, cuánta tontería junta, no nos quedará, hay que ver, como dos goticas de agua, lo mismico, qué pavos, qué tontacos, cómo os gustará, míralos, tal para cual, qué risión.

Dar a play:














Lo mucho que viví

te lo debo a tí.
No sé por qué.

Lo que yo sentí,
lo sentí por tí.
....










Todo lo que ví,

lo aprendí de tí.
No sé por qué.
Lo que puedo recordar
me recuerda a tí.
No sé por qué.

En mi vida tuve mil elecciones
pero siempre quise ser como tú.











Quiero ser como tú igual que tú,

ni mejor ni peor,
igualita que tú.

Quiero ser como tú
igual que tú.

Necesito cruzar tu mar nadando
hasta donde tú estás.

Quiero ser como tú igual que tú
...










La vida, mis sentimientos, nuestras elecciones, tus enseñanzas, todos los recuerdos;
Tú, papá.

Yo contigo, si tú te atreves yo también, juntos a la de una, a la de dos y a la de tres. Yo, como tú.